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ENEMIGO A LAS PUERTAS Kinepolis 13/06/01
@ Autor: Jose Manuel
Hay películas que, por lo que se ve, las distribuidoras no consideran exhibir en versión original. Esta es una de ellas, como si las grandes producciones no fueran contempladas por los intelectualillos de cine estudio, esos que se tragan una peli iranesa y dicen que alcanza cotas nunca vistas en el cine asiático, pero no saben decir algo tan sencillo como de que va sin hablar dos horas. En una peli como esta, escuchas a los rusos hablando en ruso y a los alemanes hablando en su idioma y queda que te cagas. Y tampoco charlan tanto, si se pasan toda la peli escondidos por los rincones, los pobres.
Ya que había que verla doblada, nos fuimos a la pantalla más grande que conozco, la del Kinepolis, que además, está a un cuarto de hora escaso del barrio, más cerca que Sol, vamos. Eso sí, en la vespa se pasa calor cuando da el Lorenzo de cara con el casco puesto. A los de los coches les debe de volver locos, supongo, porque me metí sin querer en medio de una disputa de dos autos por pasar primero en un semáforo y no me tiraron de milagro, los gilipollas, con lo contento que iba yo. Después de la solanera, entrar en este cine es una maravilla, para lo grande que es, el aire acondicionado está bien graduado, cuando lo normal es que te deje helado.
La producción es de EEUU, Inglaterra, Irlanda y Alemania, por lo que supongo que lo de escoger a un director francés ha sido por no discutir.
Este, Jean-Jacques Annaut, es, según dicen, muy comercial, pero las dos suyas que he visto yo, "El oso" y "En busca del fuego", me parecen más bien originales y entretenidas, si eso es comercial, que viva el comercio.
Para ser una de guerra, la disputa se reduce a unos pocos protagonistas, lo que le da un aire de peli del oeste con su duelo de tiradores y todo. Muy recomendable aunque no te guste el género, puede que yo sea un poco generoso, pero es que hace tiempo que no aparecen pelis bélicas como las de antes, esas de grandes presupuestos y cuidados detalles.
Al salir del cine, como siempre, un desierto, parece que está a tomar morcillas, el jodio.
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