LOS COMENTARIOS DE DON JOSÉ

FINAL FANTASY: LA FUERZA INTERIOR Kinepolis 02/09/01

@ Autor: Jose Manuel

Venga, me voy por la mañana y saco las entradas en un momento, no vaya a ser que nos lo encontremos lleno por la tarde. Promesas de viernes noche. Por la mañana lo que pasó fue que malditas las ganas de ir a ningún sitio que teníamos mi resaca y yo. Al levantarme se me hace un mundo ir a por el periódico a enterarme de los horarios, cuando ya lo consigo a eso de las dos de la tarde, veo que pasa una sesión a las cinco y cuarto, ideal para que los amigos abrieran el negocio a las siete.
A casi las tres, mientras se hacía el arroz aparezco por allí, poca gente en las taquillas y las maquinas de entradas en funcionamiento, por fin, después de años de verlas, paradas, como un adorno. Por supuesto, las uso, son muy manejables pero no te sonríen como las taquilleras, es la sustitución de gente por las maquinas, como la peli. Bueno, me pregunta la hora a la que las quiero y me dice que a las cuatro o a las seis. ¿Cómo? La sesión de las cinco desaparecida. ¿Qué hacer? Me arriesgo y compro las de las cuatro ya que en el sitio este no hay un puñetero teléfono público, que no todos tenemos un móvil, ni falta que hace, leches.
Y a correr para casa. Desde allí llamada con la boca llena de arroz y a comer a la carrera.
Por suerte, en el cine este ponen más anuncios que en Antena Tres y nos dio tiempo a tomar un cafelito antes de entrar, y dos, porque se rompió la cinta en mitad de los anuncios y nos tuvieron unos minutos esperando para empezar.
Todo esto pasa por fiarse de los periódicos con este cine, que nunca las da bien y por no poder consultar su página en la red porque siempre la tienen en obras, que parece el Escorial.
El director de la peli, Sakaguchi, la produce con un cierto tufillo a manga, de donde seguramente venga. Como siempre uno espera que algo tan futurista como esto tenga un guión de mierda, pero en este caso por lo menos se ve que sí lo han trabajado, con lo que consiguen que uno mantenga el interés.
Los actores estos de mentira son eso, de mentira la textura de la piel, los pelos, los movimientos... todo perfecto hasta que llegan los sentimientos, el enfado, o la cara de cordero degollao en las escenitas de amor. No creo que lleguen a quedar bien nunca en dibujo. Los muñecotes vale, se exageran los gestos y queda estupendamente, pero intentarlo con imitaciones humanas no creo que se consiga nunca la mirada de Vardem o el levantamiento de ceja de De Niro. No tiene el sindicato de autores nada que temer al respecto. Y el malo, malo malísimo, más malo que el hambre, con chaqueta tipo nazi y todo, que cosa más mala y más mal conseguida.
En general el resultado es bueno, muy entretenido. Un día de estos me voy a poner a ver el manga ese de la princesa Mononosequé, para comparar.