| |
Poesía
IV
Podéis preguntármelo cuando queráis
Tal vez no os responda,
o tal vez sí.
En realidad ya no importa,
porque las hojas seguirán cayendo
bruscamente sobre nuestros cadáveres,
sepultándolos.
Las palabras seguirán siendo
simples sonidos
que jamás escucharemos.
Y seguirán permaneciendo momentos,
uno tras otro,
suspendidos en la escarcha del tiempo,
en el litigio de la vida,
en la acústica del silencio.
No, no importa ya
que mi voz entone una respuesta.
Nada cambiará mi voz porque
ninguna voz me ha cambiado.
|
|